El Seprona de Pontevedra ha interpuesto ante la Consellería de Medio Ambiente una denuncia administrativa contra una maderera de Vilasobroso (Mondariz) por una supuesta infracción a la normativa que regula el almacenaje de productos tóxicos, confirmó ayer un portavoz de la Comandancia capitalina.

Del caso se hizo eco la Guardia Civil el 18 de junio a raíz de la denuncia de un ex trabajador de Taguive y Fimasa. En ella, el empleado sostuvo, por un lado, que en la primera empresa existe una tubería que comunica el foso de las prensas con un monte, de tal modo que se estaría vertiendo allí el aceite hidráulico que pierden las prensas.

Añadió que tales vertidos se vendrían produciendo desde hace quince años y que si no lo denunció antes fue «por represalias a perder su puesto de trabajo».

Asimismo, el ex trabajador aseguró que, en una explanada junto al monte, existe un depósito de fuel «altamente inflamable y sujeto a la radiación solar». A este respecto, estimo que el contenedor podría almacenar aún cerca de mil litros de combustible.

En principio, las pesquisas del Seprona desecharon la posibilidad de que se hubiese soterrado material radiactivo en la cementación de una fabrica ubicada en la localidad ponteareana de Santiago de Oliveira, un hecho al que aludió el denunciante. Así, el portavoz de la Guardia Civil de Pontevedra dejó claro que se trataba de «residuos tóxicos, no radiactivos».

En todo caso, el ex empleado de Taguive remarcó que la pieza formaba parte de una maquina adquirida en Marruecos y que él tuvo que desmontar desconociendo el tipo de material que estaba manejando. De hecho, aseguró que «cuando llegó la maquina le quitaron el distintivo de color rojo» que alertaba de los riesgos de su manipulación.

Fuente: Lavozdegalicia.es

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