Vigilarán que los camiones no circulen entre Elejabarri y Larraskitu cuando se inaugure la Supersur.

Dos grandes estructuras metálicas dotadas de videocámaras serán las encargadas de vigilar que la A-8 permanezca libre del transporte pesado y de mercancías peligrosas a su paso por Bilbao. Estas instalaciones serán «similares a las que controlan el tráfico en el corredor del Txorierri», según explicaron fuentes de la Diputación, y estarán situadas a la altura del albergue de Elejabarri, cerca de la entrada al corredor del Cadagua, y entre el acceso de Larraskitu y los túneles de Malmasin. Su entrada en funcionamiento coincidirá con la próxima inauguración de la Supersur, que ha sido diseñada para descargar la A-8 del tráfico de largo recorrido que discurre por la cornisa cantábrica.
El sistema del Departamento foral de Obras Públicas permitirá identificar a los camiones que se adentren entre los dos puntos elegidos para instalar las estructuras, que ‘protegerán’ tres de los principales accesos al centro de la capital vizcaína. Las cámaras han sido diseñadas para grabar las matrículas de los vehículos. De esta forma se podrá sancionar a los conductores de trailers que atraviesen todo el tramo prohibido. Esta parte del proceso correrá a cargo del Departamento de Interior del Gobierno vasco, que ha colaborado con el Ejecutivo que dirige José Luis Bilbao en la elaboración de la iniciativa.
A falta de concretar algunos detalles, el mecanismo ha sido diseñado para multar sólo a los vehículos que sean ‘cazados’ en las dos cámaras. Este requisito persigue librar de las sanciones a los camiones que tengan que adentrarse en Bilbao por los accesos de Sabino Arana (que dentro de un par de años serán sustituidos por la nueva entrada a la capital por la zona de San Mamés), por Juan de Garay o por Miribilla. Del mismo modo, los tráilers podrán circular libremente por la Margen Izquierda, a pesar de que el trazado de la Supersur comienza a la altura de Trapagaran.
La diputada de Obras Públicas, Itziar Garamendi, ya explicó que los transportistas no estarán «obligados» a circular por la Variante Sur Metropolitana, la mayor obra pública en la historia del territorio -cuyo coste ronda los 1.000 millones de euros en su primera fase- que viene ejecutándose desde hace cuatro años.
La alternativa gratuita
A pesar de estas restricciones para el tránsito en el tramo urbano de la A-8, que se encuentra pegado a barrios como Zorroza Rekalde, los camiones tendrán la opción de tomar el corredor del Txorierri como alternativa gratuita. En algunos casos, sin embargo, los vehículos deberán recorrer varios kilómetros adicionales si no eligen la autopista de pago que discurrirá entre Trapagaran y Larraskitu, aunque todavía no se ha determinado la cuantía exacta del peaje.
Además de disponer de una alternativa a la saturada A-8, el proyecto de la Supersur estuvo vinculado desde el primer momento a la necesidad de desviar el tráfico de mercancías de la cornisa cantábrica que atraviesa la principal arteria del territorio procedente de ciudades como San Sebastián, Vitoria y Santander. Otro de los potenciales usuarios de la autopista serán los vehículos que discurran por el propio Puerto de Bilbao, que podrán encontrar en la nueva carretera de pago una salida directa hacia la meseta.
La Diputación y la dirección de Tráfico del Ejecutivo autonómico han suscrito, precisamente, un convenio para la gestión del tráfico de la Supersur. El acuerdo firmado por ambas instituciones hace un par de meses incluye la instalación de señales verticales y sistemas de control. El Departamento de Obras Públicas ha sido el encargado de redactar los proyectos, contratar y financiar la instalación de la señalización, de los sistemas «inteligentes» de control y del cableado de la fibra óptica. En total, la institución foral abonará unos cuatro millones de euros. Por su parte, el Departamento vasco de Interior recibirá, utilizará y mantendrá estas instalaciones para la dirección de la circulación de vehículos.

Fuente: Elcorreo.com

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