La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha detectado una bolsa fraudulenta de 3.118 transportistas de pasajeros y mercancías que operaba en Castilla y León sin la autorización administrativa correspondiente. Durante 2011, los servicios de inspección y vigilancia de la Junta reforzaron e intensificaron las medidas de control y lucha contra la economía sumergida y la competencia desleal en el sector, con el fin de evitar el intrusismo profesional, ya que el Ejecutivo entiende que puede verse agravado por la situación económica del país.

En ese sentido, fuentes del departamento de Antonio Silván indicaron a Ical que la Junta de Castilla y León es consciente de que el descenso de la actividad económica ha provocado un «exceso» de oferta, que ha incrementado conductas anómalas que tratan de reducir costes de manera fraudulenta. La actuación del personal inspector se ha basado en el Plan Anual de Inspección de Transportes por Carretera de Castilla y León, un documento que se consensua con los agentes económicos y sociales y se coordina con la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil.

Asimismo, Fomento programó durante 2011 la realización de inspecciones selectivas entre las que destacaron el control del uso indebido de autorizaciones de transporte, los tiempos de conducción y descanso, la manipulación del aparato tacógrafo y limitador de velocidad y el exceso de peso en sectores como la remolacha o la madera. También, se controló el transporte de viajeros, sobre todo 30 rutas del Transporte a la Demanda y la seguridad en el transporte escolar. En total, la Consejería controló 142.525 vehículos y formuló 18.940 denuncias.

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La ausencia de autorización para dedicarse al transporte en la Comunidad forma parte de los cuatro grupos de infracciones más habituales entre los transportistas castellanos y leoneses. En concreto, de las denuncias que se formularon el pasado año, éstas representaron el 16,46%, es decir, 3.118. Sólo los profesionales de León y Zamora, con 449 y 437, fueron los que generaron más de un cuarto de las sanciones. También, en Valladolid se interpusieron 391; en Burgos, 372; en Segovia, 362; en Salamanca, 346; en Soria, 262; en Ávila, 252, y en Palencia, 247.

Controladas 85 compañías

En el marco de las 731 inspecciones a empresas, el personal de la Junta realizó controles a 85 compañías de transporte público de mercancías que no efectuaron el visado de sus autorizaciones en 2010 y tampoco lo renovaron en 2011. Esta actuación supuso la revisión de 142 autorizaciones. También, se examinaron 52 certificados de conductores de terceros países, se requirieron documentos de control a 567 profesionales, se inspeccionaron 103 empresas cargadoras y 24 operadores de transporte.

Además, sobre el cabotaje, se controlaron a 1.823 vehículos extranjeros en las carreteras de Castilla y León, aunque sólo se hincaron cuatro denuncias por carencia de licencia comunitaria. También, los controles sobre la documentación de los vehículos dieron lugar a 2.534 denuncias en la Comunidad, la mayoría en Burgos (453), Segovia (423) y Soria (392).

Descansos y manipulación del tacógrafo

También, cuatro de cada diez transportistas sancionados no respetaba los tiempos de conducción y descanso que recoge la normativa sobre seguridad vial y sociolaboral, lo que también genera una competencia desleal. Estas denuncias supusieron el 48,46% del total, en concreto, 9.179, ya que incluyen el exceso de tiempo de conducción (3.424), la manipulación de los discos (3.424), la falta de descanso diario (1.754) y la conducción ininterrumpida (699).

En las inspecciones a empresas, se controlaron los tiempos de conducción y descanso en 519 operadoras y a 1.674 vehículos de 1.775 conductores y se analizaron 68.078 jornadas de trabajo, lo que derivó en 152 denuncias por ‘burlarlos’. Los transportistas de León, Valladolid y Segovia fueron los que generaron 4.176 denuncias, el 45,9 por ciento al motivar 1.661, 1.324 y 1.191, respectivamente. A ellos, les siguieron los profesionales salmantinos con 1.065 sanciones y los burgaleses, con 1.026. Por debajo del millar, se encuentran los transportistas de Palencia (937), Soria (787), Zamora (643) y Ávila (525).

Además, se denunciaron a 877 transportistas en Castilla y León por no tener o manipular el tacógrafo de su vehículo, si bien este tipo de infracciones sólo motivó el 4,6% de las denuncias en 2011. Las provincias de León, Segovia y Zamora fueron donde más expedientes sancionadores se iniciaron con 136, 115 y 111 denuncias. A ellas le siguieron Burgos (110), Soria (107), Palencia (90), Valladolid (81), Salamanca (73) y Ávila (54).

Exceso de peso

Respecto al exceso de peso en la carga, los servicios de inspección del gobierno autonómico detectaron 3.209 sanciones, lo que supuso el 16,9% de las denuncias. Los profesionales de Valladolid (787), Burgos (598) y Segovia (435) fueron en este capítulo los más infractores, seguidos de los de Zamora (429), Palencia (417), León (245), Ávila (106), Salamanca (98) y Soria (94). A través de campañas específicas, entre el 10 y 12 de mayo y el 4 y el 6 de octubre, se realizaron 658 controles de pesaje de larga duración, que permitió denunciar 84 infracciones. También, se llevó a cabo controles de pesaje dinámico a 683 vehículos y se detectaron 82 infracciones.

Controles y sanciones

En total, 18.940 vehículos de transporte nacional e internacional de mercancías y viajeros fueron denunciados en 2011, la gran mayoría (18.788) mientras circulaban por las carreteras de Castilla y León. Las denuncias fueron el resultado de los 142.525 controles -140.851 en carretera- que se llevaron a cabo a vehículos de estas características el pasado año (108.244 nacionales y el resto, 34.281, internacionales), cifra que representó un 0,57 por ciento más con respecto a 2010, con un incremento del 4,97 por ciento en el número de sanciones.

Por provincias, el mayor número de controles se efectuó en Segovia con 29.542, lo que significa ocho de cada diez del total, provincia seguida de Burgos, con 23.059 (16,17%). Soria y León registraron cifras similares, con algo más de 17.000 inspecciones en cada una de ellas (lo que representa alrededor del 12 por ciento). En puestos intermedios se encontraron Zamora (16.467), Valladolid (15.244) y Palencia (9.149). A la cola figuran Ávila (7.067 controles) y Salamanca (6.707).

También, se llevaron a cabo siete campañas por el personal de la Junta -65 funcionarios y 23 agentes auxiliares- en colaboración con 58 especialistas en transporte de la Guardia Civil de Tráfico, que colaboró con 1.462 agentes. Además de los pesos de las cargas, se vigilaron a 566 vehículos de transporte escolar entre el 14 y el 18 de noviembre, con 502 infracciones y 221 vehículos dedicados al transporte de mercancías peligrosas con 29 infracciones. En cuanto al trabajo administrativo del personal de los servicios de inspección durante el año 2011, se incoaron 11.971 expedientes sancionadores y se resolvieron 10.972.

Expedición de tacógrafo digital

La Consejería de Fomento, a través de sus servicios territoriales, expidió 55.433 tarjetas de tacógrafo digital de los cuatro tipos existentes (de conductor, de empresa, de centro de ensayo y de control) desde octubre de 2005, fecha en la que comenzó la implantación del sistema. Sólo en 2011 se expidieron 13.119 tarjetas, frente a las 5.584 de 2010, debido a que este año se renovaron un gran número de ellas, ya que expiraba su periodo de validez (cinco años).

De ellas, casi una cuarta parte correspondió a profesionales leoneses (2.663); un 17,18 por ciento, a Valladolid (2.255 tarjetas); un 15,63 por ciento, a Burgos (2.051); un 12,15 por ciento, a Salamanca (1.595 tarjetas); el 8,77 por ciento, a Palencia (1.151 tarjetas); el 7,96 por ciento, a Zamora (1.045); el 7,86 por ciento, a Segovia (1.032); el 5,91 por ciento, a Ávila (776), y el 4,2 por ciento, a Soria (551).

El tacógrafo digital controla la jornada laboral de los conductores profesionales y aporta datos como el tiempo dedicado a la conducción, al descanso o a otras actividades, los kilómetros recorridos, datos del ‘chófer’ y origen y destino del transporte. Se constituye en un elemento imprescindible para vigilar que los transportes de mercancías y viajeros que se someten a la normativa de tiempos de conducción y descanso, garantizando así la competencia leal entre transportistas.

Su instalación es obligatoria, con carácter general, para los vehículos destinados al transporte de mercancías de más de 3,5 toneladas de masa máxima autorizada (MMA), incluidos remolques y ‘semirremolques’ y para los destinados al transporte de viajeros con más de nueve plazas el conductor.

elmundo.es

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